Imagen de portada - La educación Butterfly - Cosquillas musicales

LA EDUCACIÓN BUTTERFLY

https://youtu.be/noaYFWdRkKg

Tras ver esta maravillosa explicación de la mano de Ramón Gener sobre la ópera de Puccini, Madame Butterfly, no tuve de otra que escribir en una de mis tantas libretas sobre la educación.

Mi cabeza empezó a unir y entrelazar infinidad de hechos, comentarios y pensamientos que a diario son parte de nosotros en lo que respecta al modo de enseñar del profesorado. 

Los pongo en situación: Madame Butterfly es una ópera de tres actos que narra la historia entre Pinkerton, un oficial de la Armada estadounidense y Cio-Cio-San, una quinceañera apodada Butterfly. Se casan y él se va, pues ve en ella algo pasajero; mientras que Butterfly lo considera el compromiso de su vida.

En una de las partes de la historia se da la siguiente conversación, la cual hizo que todas mis aletras se pusieron operativas y parpadeantes.

Butterfly- Me han dicho que en Occidente cogéis las mariposas y las claváis en la pared con agujas.

Pinkerton- Sí.

Butterfly- ¿Por qué?

Pinkerton- Para que no se escapen nunca.

Esta imagen tan clara e impactante me llevó a decir en alto: 

“Pero, si esto es la educación. Nada más y nada menos que mariposas en la pared. A partir de ahora la llamaré la educación Butterfly.”

¿No les parece un horror esta imagen?

A mí se me eriza la trsiteza solo de verla y relacionarla con la labor tan importante que desempeñamos a diario.

La educación es la pócima secreta más potente que podemos entregar como profesores. Cada día los padres y madres nos entregan su bien más preciado, sus hijos e hijas, con la ilusión y la confianza de que están en las mejores manos. 

No sé si serán las mejores, pero si deben ser manos tejedoras de sueños, tejedoras de alas, tejedoras de herramientas tejedoras de cobijo y cariño tejedoras de posibles, tejedoras de ayuda.

¿Recuerdas cuándo tuviste que desplegar tus alas?

Ahora les toca a ellos. Volar. Alto y lejos. Sin prisa, pero tampoco sin impedimentos y nosotros como docentes debemos ser aire fresco que impulse a volar.

La educación es sinónimo de alas, no de aguja. La realidad es que en muchas ocasiones sí se convierte en aguja por demasiada burocracia, por miedo a salir de lo establecido o por un profesorado que ha perdido la ilusión, que se siente preso del agotamiento o que ha encontrado su propia comodidad, olvidando que la educación es movimiento, es un ir y volver, es mar que no cesar.

La educación es la única arma que no daña y nos hace a todos libres.

Con este post solo quiero invitarlos a reflexionar. 

¿Qué sucede en sus aulas?

¿Son tejedores de alas?

¿Son aguja?

En esta web y proyecto solo se navega rumbo a esa educación Butterfly, que observa, crea y forma parte activa de las necesidades del alumnado, aportándoles un espacio para improvisar aprender, curiosear y descubrir. Aquí tejemos alas y ellos solos deciden cuando volar, porque el vuelo es decisión de ellos, el nuestro, el de acompañar.

Y tú, ¿te sumas?

Les dejo una pequeña improvisación inspirada tras esta reflexión.

Muchas cosquillas musicales, Equipazo.

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